Microsoft está defendiendo su derecho a entrar en las
cuentas de los clientes y leer sus correos electrónicos.
La capacidad -y la voluntad- de la compañía de asumir este
enfoque se hizo evidente esta semana. Microsoft admitió en documentos
presentados ante la corte federal estadounidense que penetró en la cuenta de
Hotmail de un blogger para localizar y detener la filtración potencialmente
catastrófica de un software sensible. La compañía dice que su decisión está
justificada.
Desde el punto de vista de la empresa, situaciones desesperadas
requieren medidas desesperadas.
“En este caso,
tomamos medidas extraordinarias en virtud de circunstancias específicas”, dijo
uno de los abogados de la compañía, John Frank, en una publicación de blog la
noche del jueves.
De acuerdo con una denuncia del FBI, en el año 2012
Microsoft descubrió que un exempleado había filtrado software propietario a un
blogger anónimo. Ante el temor de que esto fuera aprovechado por piratas
informáticos, los abogados de Microsoft autorizaron con carácter de emergencia
“extracciones de contenido” de las cuentas del blogger para rastrear el
software.
Los investigadores de la compañía penetraron en la cuenta
Hotmail del usuario, y luego examinaron minuciosamente sus correos electrónicos
y mensajes instantáneos en Windows Live. La investigación interna condujo a la
detención el miércoles de Alex Kibkalo, un exempleado de Microsoft residente en
Líbano.
¿Está justificado?
Aunque la medida podría ser percibida como un abuso de
confianza, Microsoft afirma que está autorizada a tomar tales decisiones
unilaterales. Y remitió a sus términos de servicio: Cuando utilizas productos
de comunicación de Microsoft -Outlook, Hotmail, Windows Live- aceptas “este
tipo de revisión... en las circunstancias más excepcionales”, escribió Frank.
El equipo legal de Microsoft pensó que había suficiente
evidencia para suponer que el blogger intentaría vender la propiedad
intelectual obtenida de forma ilegal. En tales casos, las autoridades
acostumbran solicitar una orden judicial, pero Microsoft dijo que no la
necesitaba, pues los servidores que almacenan la información son de su
propiedad.
La directora asociada del Electronic Privacy Information
Center, Ginger McCall, dijo que esas acciones son muy preocupantes, ya que
muestran que “Microsoft claramente cree que los datos personales de los
usuarios pertenecen a Microsoft, no a los propios usuarios”.
“Esto es parte del problema más amplio de las políticas de
privacidad. Hay términos ocultos que los usuarios no conocen realmente. Si los
términos estuvieran expuestos de forma transparente, la gente se horrorizaría”,
dijo.
Microsoft reconoce que se trata de un tema delicado, en
especial en un momento en que Estados Unidos lidia con fuertes revelaciones
sobre el alcance de la vigilancia sin orden judicial que sobrellevan los
estadounidenses a manos de su propio Gobierno, un espionaje que Microsoft y
otras grandes empresas tecnológicas han criticado enérgicamente.
Es por eso que la tecnológica ha instituido una nueva
política: en el futuro, acudirá a un abogado externo que es un exjuez federal
para buscar su autorización.
Y en un giro que podría parecer irónico, a partir de ahora
Microsoft incluirá sus propias búsquedas internas en los informes de
transparencia que publica cada semestre sobre solicitudes de datos hechas por
autoridades gubernamentales.





Microsoft Mantiene Su Postura De Entrar A Tu Correo