Estados Unidos ha criticado el cierre de Twitter en Turquía
y ha asimilado esta medida de censura a "la quema de libros del siglo
XXI". Por ello, ha instado a Ankara a dar marcha atrás y permitir un
debate público abierto. "Es la quema de libros del siglo XXI y no hace a
nadie más fuerte (...).
En una época en la que Internet es el foro mundial, la
censura es una amenaza para la libertad de expresión de todos", ha
afirmado el subsecretario para Asuntos Públicos del Departamento de Estado
norteamericano, Doug Frantz. Los gobiernos que intentan silenciar a su propio
pueblo están en una batalla perdida de antemano Este "error" a veces
lo cometen incluso países amigos. "Un amigo como Turquía no tiene nada que
temer del libre flujo de ideas e incluso críticas que representa Twitter.
Este intento de bloquear el acceso de sus ciudadanos a las
redes sociales debería retirarse", ha argumentado en un artículo colgado
en la web del Departamento de Estado.
Frantz recuerda la propia historia de Estados Unidos, que
aunque consagra la libertad de expresión a nivel constitucional, se han
producido "abusos" y se han adoptado "medidas erróneas".
"Puede que las autoridades se vean tentadas a ver a la prensa o la
discusión abierta como el enemigo. La forma en la que respondan a las críticas
es lo que diferencia a las democracia vivas de los regímenes
autoritarios", ha argumentado.
Además, Frantz argumenta que "la batalla contra la
apertura que representa Internet es una batalla perdida". "Los muros
que se construyen son escalados y si se elevan más, son rodeados. Twitter es
bloqueado y los tuits siguen fluyendo. Youtube se cierra y los vídeos siguen
viéndose", ha indicado.
"Los dirigentes deben aceptar que no tienen el poder de
evitar que se produzcan conversaciones. Solo tienen la elección de si
participan en ellas", ha añadido.
"Los gobiernos que intentan
silenciar a su propio pueblo están inmersos en una batalla perdida de antemano,
una receta para lograr un mayor descontento social", ha apostillado
Frantz.





Estados Unidos Considera Que La Censura En Redes Sociales Es Igual " Como La Quema de Libros Del Siglo XXI"