Al jefe de una planta de
manufactura de electrónicos le llega una alerta a su tableta: se ha registrado
una falla en una de las maquinarias de ensamble. Rápidamente acude al área de
producción, guiado por una aplicación que le indica cuál la maquina sufrió la
avería, dónde está ubicada exactamente, y cómo llegar hasta ahí.
Una vez en el lugar,
puede ver en su tableta un modelo tridimensional de la máquina. La aplicación
detalla específicamente qué parte ha sufrido daño y si necesita reparación.
Es momento de tomar la
decisión que tenga el menor impacto en el proceso de producción. ¿Reparar la
pieza, reemplazarla o postergar el mantenimiento de la maquinaria?
La aplicación analiza el
impacto que tendrá la reparación sobre la producción basado en diversos
factores, como el costo de las refacciones, los horarios y el tiempo en que se
tendrá que detener el funcionamiento de la máquina, así como el de arranque.
Desde la tableta, el jefe
de la planta de manufactura puede ver que la opción más idónea es el reemplazo
de la pieza defectuosa por una fabricada internamente en una impresora 3D, y el
horario de la reparación deberá programarse de las 16:00 horas a las 21:00
horas.
Este escenario es, de
hecho, una de las propuestas que la firma de tecnologías empresariales Infor
está desarrollando en sus laboratorios, llamada “manufactura mágica”, que este
jueves presentó durante el encuentro Infor on the Road en México.
La idea de esta solución
es conjuntar cuatro tecnologías reconocidas por su potencial de revolucionar
industrias y los procesos de producción: dispositivos móviles que integran
sistemas de geolocalización en lugares cerrados, analítica de datos, Internet
de las cosas (máquinas conectadas entre sí que generan información sobre su
funcionamiento y entorno) e impresión en tercera dimensión.
“Las máquinas
generalmente fallan, pero con base a tecnologías de geolocalización en los
dispositivos, podemos saber dónde está la máquina dañada, tener una
visualización en tercera dimensión y con los sensores y la analítica determinar
cuáles son las fallas, decidir si se repara y mostrar el impacto”, explicó Soma
Somasundaram, vicepresidente de Producto de Infor.
La impresión 3D también
representa un potencial beneficio para las industrias pues su masificación se
traducirá en un mayor ahorro en la construcción de prototipos y un enfoque a la
innovación, así como una mayor eficiencia en los sistemas de producción.
“Esa impresora en 3D la
tenemos en un laboratorio en Holanda. Estamos trabajando en conceptos y estamos
invirtiendo en horas, en esfuerzo y en neuronas porque entendemos que eso es
una buena alternativa para la industria el poder tener esa opción y poder
solucionar un problema en la casa con este tipo de tecnología nueva”, dijo
Lisandro Sciutto, director de Producto de Infor en América Latina.
En México también existe
un amplio potencial para el Internet de las cosas. De acuerdo con el Índice
Qualcomm de la Sociedad de la Innovación, elaborado por esta firma tecnológica
en conjunto con el despacho de investigación Convergencia Research, sólo 1.5%
de las líneas móviles en el país corresponden a conectividad entre objetos,
cuando el promedio mundial asciende a 3.21 por ciento.
Datos de la tecnológica
Cisco calculan que la interconectividad de las cosas ya asciende a 613,000
millones de dólares a escala global, y en México alcanza los 9,200 millones de
dólares.
“Tenemos ya las
interfaces, la parte de cómo llegar hasta la pieza, llegar al diagrama de la
pieza y la especificación de la pieza hasta llevar eso a la impresora. Es el
concepto de Internet de las cosas: es la máquina integrada con nuestra
herramienta de integración, hablando con la herramienta de gestión y
mantenimiento. Necesitamos armarlo por el tema de usabilidad para ver dónde
vamos”, agregó Sciutto.
El directivo agregó que
la compañía está en la búsqueda de clientes que quieran hacer un desarrollo
conjunto para lanzar comercialmente este tipo de soluciones.
Durante el primer
semestre de su año fiscal 2014 (junio-noviembre del 2013), Infor invirtió 185.5
millones de dólares, lo que representó el 13.7% de sus ingresos durante ese
periodo. Esta cifra además significó un aumento de 10.5% respecto al mismo
periodo del año anterior.
“Es muy interesante cómo
la tecnología nos está ayudando en el día a día, cómo vamos a poder encontrar
un defecto y reportarlo a través de una aplicación móvil con un clic. Va a ser
mucho más fácil la interacción”, concluyó el directivo.





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