Unos estudiantes del Instituto Tecnológico
de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) han desarrollado Sensory
Fiction, un libro interactivo capaz de transmitir al lector las emociones de
los personajes mediante unos sensores conectados a un chaleco.
En la industria del cine, hemos visto cómo
la tecnología ha conseguido que los espectadores sientan como si realmente
estuvieran involucrados en la películas, por ejemplo, gracias al sonido de las
salas y a la incorporación del 3D. En el tema de los libros, la implicación del
lector dependía de su capacidad de imaginación y del uso de las palabras de los
autores.
Con Sensory Fiction, los lectores pueden
disfrutar de una lectura interactiva del libro de James Tiptree The Girl Who
Was Plugged In (La chica que fue conectada) con sólo ponerse el chaleco que
acompaña al libro.
Mediante sensores instalados en las
páginas, el chaleco variará la temperatura, la música de fondo, la iluminación
del libro e incluso vibrará para alterar las pulsaciones y activará unos
pequeños 'airbags' para aumentar la presión en función de la parte del libro en
la que nos encontremos.
Con este nuevo 'gadget' se pretende dar una respuesta
física a la narración y conseguir un mayor nivel de interactividad entre el
lector y la historia. Detrás de este invento se encuentran los investigadores
del MIT Felix Heibeck, Alexis Hope, Julie Legaulti y Sophia Brueckner, quienes
se inspiraron en la obra de Neil Stephensen The Diamong Age. En la obra de
Stephensen, el protagonista es un ingeniero que diseña un manual ilustrado que
se adapta a las circunstancias del lector.
Con este nuevo 'gadget' se pretende dar una
respuesta física a la narración y conseguir un mayor nivel de interactividad
entre el lector y la historia.
Detrás de este invento se encuentran los
investigadores del MIT Felix Heibeck, Alexis Hope, Julie Legaulti y Sophia
Brueckner, quienes se inspiraron en la obra de Neil Stephensen The Diamong Age.
En la obra de Stephensen, el protagonista es un ingeniero que diseña un manual
ilustrado que se adapta a las circunstancias del lector.





Estudiantes Del MIT Crean Un Libro Que Nos Permite Sentir Emociones